Kennedy sobre ciudadanía y responsabilidad de contribuir
La frase más conocida de Kennedy funciona porque invierte una expectativa. En lugar de preguntar primero qué recibirá el ciudadano de su país, pregunta qué responsabilidad está dispuesto a asumir. La fórmula tiene la energía del servicio, pero puede deformarse hasta sugerir que el Estado no debe nada a las personas. El discurso inaugural habla de reciprocidad y acción colectiva, no de obligaciones en una sola dirección.
Las palabras se pronunciaron el 20 de enero de 1961 en el Inaugural Address, en plena Guerra Fría y durante el llamamiento de una nueva administración a participar. En los párrafos cercanos Kennedy se dirige también a aliados, nuevos Estados y al mundo. ‘Ask not’ forma parte, por tanto, de un argumento mayor sobre cooperación y responsabilidad pública.
A escala cotidiana, la idea resulta útil cuando tratamos una ciudad, una escuela, una organización o una profesión únicamente como proveedoras de servicios. Las instituciones deben poder ser criticadas y rendir cuentas, pero eso no elimina la pregunta por nuestra aportación: votar, colaborar, trabajar con honestidad, ayudar a los vecinos o cuidar recursos comunes.
La cita es más fuerte como segunda mitad de un diálogo. Los derechos sin responsabilidad pueden volver pasiva la ciudadanía; la responsabilidad sin derechos puede convertir el servicio en sumisión. Su sentido se mantiene cuando ambas partes siguen visibles.